Ko Lanta en temporada baja. Paraíso de eremitas.

Ko Lanta forma parte de un archipiélago de más de 50 islas de las cuales es la mas extensa. Realmente para recorrerla necesitas vehículo, a no ser que quieras hacer deporte y practicar el “running” (lo siento, podría decir correr pero me gusta el término inglés, soy un esnob). Y como a uno le gusta correr…. Corrí.

La isla no es tan montañosa como Ko Phi Phi, siendo prácticamente plana. Su costa es una sucesión de continuas playas (al menos su costa oeste), playas extensas y bellas pero en franca decadencia. La erosión las está dejando sin arena, sobre todo a las situadas más al norte. De todo esto sabemos en nuestras queridas playas mediterráneas antaño de arenas doradas y ahora pedregales. Las causas de tal penosa situación se escapan a mi entender. La isla está urbanizada, hay “resorts” de gama baja (cabañas) y media (bungalows) a pie de playa. Así como chiringuitos de madera. Pero nada que ver con el caribe dominicano o mexicano mucho más urbanizado y de playas no tan deterioradas.

Playa de Koh Lanta
Playa Koh Lanta
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De paso por Hué, Vietnam.

Corta visita a la Ciudad Imperial.

Lugar obligado de paso en tu camino hacia el norte si vienes de Saigón o hacia el sur si lo haces de Hanoi es la ciudad imperial de Hué. Hué es una localidad de unos 300.000 habitantes situada en el centro de este estrecho y largo país llamado Vietnam. Su reclamo turístico se debe sobre todo a que fuera capital del país durante el reinado de los emperadores de la dinastía Nguyen, entre 1802 y 1945 y a que éstos a semejanza de los chinos construyeron aquí su ciudad prohibida, ciudadela donde residían emperador, cortesanas, eunucos, mandarines…

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Llegando a Nom Pen

Larga jornada. Estoy exhausto. Dado que tenía que madrugar programé el despertador a las 6 am. No prolongué la velada más allá delo extrictamente necesario. Cena suculenta, eso sí, tocaba barbacoa. Marisco envuelto en hojas de no se que y unas morcillas estupendas, más unos zumos de caña de azúcar me dejaron satisfecho y preparado para los siempre lentos desplazamientos por carretera.

Marcho a Nom Pen, capital de Camboya, a unas 5h por carretera si vas en furgoneta. Y fui. Confiando en una afamada guía de viajes compré billete en de las tantas la algo más económica empresa de transporte. Salíamos a las 7:30 y 30 minutos antes allí me planté.

Transporte en Camboya

Esto del transporte es si no te lo tomas con filosofía fuente de cabreo constante. Llegué a Battambang en un autobús local por el que pagué con toda seguridad el doble por ser guiri. Yo y otros 7 occidentales. La estación de autobuses está en las afueras a unos 2kms del centro. Pues bien. Un microbús espera a los camboyanos para llevarlos al centro y a los extranjeros no nos dejan cogerlo. Nos obligan a ser estafados por un tuc-tuc o ir andando a 40 ºc a la sombra. Hubo un intento de motín al denegársenos la subida al autobús. Tensión y malas caras ante las sonrisas camboyanas. Esto no empaña el concepto que tengo de estas gentes, pero te jode. Yo finalmente, como me conozco el truco y soy cabezón, supuse que saliendo de la estación habrían motoristas que por poco te llevan a la ciudad o simplemente voy andando. Y así fue. Pillé una moto por 1 $ y pal hotel. Me temo que los demás pasaron por el aro.

mercadillo-battambang.-camboya.
Mercadillo en Battambang. Camboya.
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