Singapur. ¿Por qué no me gusta?

Hoy andaba recordando viejos viajes y planificando nuevos a lo largo y ancho del maravilloso continente asiático y me he preguntado: ¿Por qué no me gusta Singapur? Ya hace años que visité la impoluta y cristalina ciudad estado situada al sur de la península malaya. He de reconocer que la primera impresión que me causo fue francamente positiva. Seguridad, orden, limpieza, modernidad, belleza…. Pero, vamos a ver, ¿a qué viajero en su sano juicio no le gustaría ir a un lugar así? Pues tenéis razón, quizás iríais, pero no sé si volveríais.

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Llegando A Chiang Mai. Tailandía.

Conforme pasan los días, la euforia inicial se torna tranquilidad y placidez. También hay lugar para la añoranza, y siendo como soy, para la crítica ácida. He estado pensando en los estereotipos de viajeros que se ven por aquí. Ya me tropecé con muchos y pasé inolvidables ratos con otros.

Mochilero

Viajeros que no me gustan

Los hay apátridas, los hay temporales, los hay honestos que viven en paz su vida, turistas de todo tipo. Pero hay un tipo que no me termina de gustar y es el más abundante. Los llamaría «los jóvenes castores».

A estos exploradores les daría lo mismo ir a Tailandia que a Villagarcía. No creo que se hayan leído ni unas lineas sobre su destino y vienen a pasear mochilas de 80 kg por lugares frecuentados por otros como ellos: hoy Chiang Mai, mañana Ko Phi Phi.

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Mui Ne. Vietnam. Jodidos plásticos.

Tras pasar unos días memorables en Saigón decido partir. Aconsejado por Fuong me dirijo a Mui Ne, población costera a unas 5 horas en autobús de la capital de Vietnam. Cojo billete en un bus-cama. Pese a que el trayecto no es muy largo me alegro de viajar en este original vehículo que no probé nunca antes. Las camas se disponen en forma de literas arriba y abajo, en realidad son pequeños habitáculos con sillones reclinables,  son cómodos aunque un poco cortos para occidentales (y yo no soy alto). Toallita húmeda y botellín de agua van incluidos. Disfrutando del paisaje, ¡por fin veo búfalos de agua!, y amplios arrozales. El trayecto se me hace incluso corto. El autobús me dejara en la puerta del hostal. En este caso será una “guesthouse” muy bonita y recoleta. He pillado habitación doble y tengo dos camas para mí. Está regentado por una familia «bien avenida», reina una gran concordia y coordinación allí. Todo está muy limpio y el jardín donde se disponen varias mesas y sillas es un lugar precioso para disfrutar de las noches entre el aroma de jazmines y otras plantas que no identifico.

Tras hacer el «check in» me regalan una pitaya o fruta del dragón que devoro agradecido. Mui Ne me recuerda un poco a Ko Lanta. Debe de ser temporada baja y no hay un alma por allí…. Se trata de una pequeña población pesquera, veré los botes de forma circular dispuestos en la playa, parecen bañeras cargadas de redes. Los más viejos están hechos de hojas entrelazadas, los más nuevos son de plástico.

pescadores en muine vietnam
Barquita con pescadores. Muine.
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Por Sukhotai y Nan. Tailandia.

Dejando Lop Buri

Pues dejo Lop Buri con gran pesar. Esta pequeña localidad me ha encantado. Además he empezado a vivir experiencias íntimas (no sed malpensados) y  a entender de que va esto de viajar. A aprender de gente honesta y normal , a la vez especial  y también sabia. La sabiduría que da el desapego, el ver la vida desde una perspectiva distinta o desde la simple pero valiosa experiencia.

Ruinas en Lopburi. Tailandia

Me levanto sin prisas y dejo mi «Love Hotel», me invitan a un café que rechazo, no puedo beberlo, me pone nervioso. Tanto la señora de recepción como “el manitas” que va de aquí para allá son muy simpáticos y educados. Gracias por tan agradable estancia.

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Kuala Lumpur. De vuelta a mi querida KL.

Kuala Lumpur. ¿Qué puedo decir de mi querida KL? Ya son muchas las visitas a esta increíble ciudad. Las expectativas eran grandes, sentía la imperiosa necesidad de dejar Tailandia, sobre todo sus islas y además suponía el reencontrarme con Fer. Fernando de Sevilla, mochilero de vocación más que viajero. Es reconfortante el reencuentro tras días de soledad, soledad incompleta, el contacto con los nativos de forma ocasional ha sido gratificante.

Monorail. Kuala Lumpur
Monorail. Kuala Lumpur
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